Menos mal que los vi porque, de no haber acudido como era mi intención, hubiese cometido un grave delito. Estuve toda la semana pensando en ir o no ir porque sabía que llegaría tarde al concierto y porque, he de reconocerlo, en su anterior disco now! me parecieron muy blanditos, un soul muy acaramelado. Bueno, el caso es que el viernes ya había decidido no ir pero de repente cierta persona me metió una puya de esas que escuecen y, herido en el orgullo, me lancé a la calle en busca de las entradas. Lo que no podía imaginarme es que ya era tarde: en Linacero estaban agotadas y los otros dos puntos de venta (el TNT y el propio Arena Rock) estaban cerrados a las cinco de la tarde. Mal asunto. Hice una llamada y gracias a que Álvaro se acercó al Arena un poco más tarde y me consiguió dos entradas, que si no nos hubiésemos quedado en la calle.
Llegamos al Arena a las 22.20 aproximadamente, fuera había bastante peña haciendo cola para entrar (el concierto no había empezado) así como gente maldiciendo su suerte por no haber conseguido entradas; en taquilla estaban agotadas y el garito se iba a poner hasta los topes. Uno de los desafortunados fue el lambrettero Joaquín, lo siento tío. Entramos por la puerta y en ése momento, qué casualidad, sonaban los primeros acordes. Pudimos pegarnos a una columna desde la cual podíamos ver a parte del grupo, las tres chicas, el teclista y poco más. El resto del escenario teníamos que verlo a través de una de las televisiones que hay frente a la barra. Aquello estaba lleno, con mucha gente conocida y veterana, y se notaba que era un concierto de esos que nadie quiere perderse; y así fue.
Durante la hora que duró el bolo fuimos transportados al soul de los 60 gracias a este grupo gerundense de perfecto directo y voces impecables. Parecía que estabas escuchando a Supremes o Marvelettes, y no exagero, pero no era así, estábamos escuchando afortunadamente a un grupo de ahora que no venía de Detroit, sino de Gerona.
Un diez, perfectos, me siento afortunado de haberlos visto. Qué error hubiese cometido de no haber ido.
David





