lunes, 21 de diciembre de 2009

Moncayo, odisea escuterista en el 2009






Cómo definir la aventura escuterista de ayer domingo…¿falta de previsión, irresponsabilidad, vehemencia, mala información, tozudez aragonesa? Como sea, el caso es que ayer vivimos un episodio digno de contar porque, tras pasar por lo que pasamos, que volviéramos a casa sin un rasguño es sinceramente milagroso.

Por tercer año consecutivo habíamos quedado con nuestros amigos del Tudela SC para hacer la comida de fraternidad antes de las navidades y en ésta ocasión éramos los flamingos los encargados de elegir el lugar, que fue Agramonte, en el Moncayo. El sitio elegido era un restaurante de madera con buena pinta que, según todas las informaciones que teníamos (malas, nefastas informaciones), estaba situado al principio de la subida al Moncayo, pero no, no era así...

Ayer domingo quedamos en la gasolinera de siempre Sergio, Goyo, Rubén, Jorge, Pascual vespasiano y yo. Esteban y Goyito finalmente cogían el coche por avería de la primavera de Goyito y Antonio y su mujer se unieron con su LX a nosotros al poco de empezar la marcha. Total seis escúters. Antes de salir llamé al restaurante por precaución (todos habéis visto cuál ha sido, y sigue siendo, la climatología estos días) para saber la situación de la carretera por aquella zona y, al igual que el sábado, el señor encargado del establecimiento me dijo lo siguiente:

Yo: Hola, que soy el de la comida, ¿cómo está la carretera por allí, se puede circular?

Señor: Sí, sí, hay nieve por la zona pero la carretera está limpia.

Yo: ¿Seguro...? Mire que vamos en moto.

Señor: ¿En moto? oiga..que hace mucho frio!!

Yo: Usted no se preocupe por el frio, insisto, ¿se puede circular?

Señor: Sí, sí, no hay problema...hombre...puede que haya alguna plaquica de hielo pero se puede circular.

Yo: Correcto pues, a las 14 estamos allí.

Salimos de Zaragoza con un día soleado y sin rastro de viento lo cuál, a pesar del frio, hizo posible hacer una ruta tranquila hasta Borja, donde hicimos una parada técnica para tomar un vinico. De allí continuamos hacia el Monasterio de Veruela y efectivamente veias nieve por los campos pero las carreteras estaban bien para circular así que nuestros temores sobre un posible trayecto peligroso se iban desvaneciendo. Si, sí...

Al llegar al Monasterio giramos a la derecha en dirección Agramonte....y aquí empieza la fiesta. La carretera se iba estrechando y los laterales empezaban a estar cada vez más mojados y con escarcha; primer aviso. Seguimos rodando y de repente llegamos a una zona amplia, donde hay un mirador, en la que un coche se había detenido, ¿porqué? porque la zona estaba nevada completamente, carretera incluída y el tipo no sabía qué hacer. Nosotros sí supimos qué hacer, nos bajamos de las motos y cruzamos andando con ellas el tramo nevado hasta llegar a la zona donde la carretera continuaba su trazado "limpia" de nieve. Ya aquí nos dividimos en dos grupos, Antonio, Jorge y Vespasiano delante y Rubén, Sergio, Goyo y yo detrás. Desde ése momento y hasta que llegamos al restaurante subimos 12 kilómetros entre nieve y placas de hielo y poca, muy poca carretera limpia, como nos había dicho el tipo del garito. En primera, en segunda, parando, poniendo pies en tierra continuamente para no caer...Es más, los propios coches que nos pasaban lo hacían con bastante dificultad y más de uno tuvo que poner cadenas; imaginaros la escena.

Tardamos tanto en llegar que pensábamos que nos habíamos perdido, no podíamos comprender que el restaurante de los cojones estuviera tan lejos....en fin, desesperante. Pero llegamos, el Flamingo SC llegó a su destino entre risas y felicitaciones de los tudelanos los cuales habían subido por Tarazona en coches!! Traidores!! jajajaa. Cuando entré al restaurante y vi al dueño, gerente o lo que fuera pensé en todos los tipos de tortura y asesinato imaginables, pero en vez de discutir o cagarme en sus muelas (al fin y al cabo nadie nos había obligado a arriesgar) opté por pedirle un tazón de caldo que me sentó como Dios. Nos sentamos, llegaron Esteban y Goyito (que habían tenido que ponerle las cadenas al coche) y pedimos, y cuando teníamos el plato caliente encima de la mesa para empezar a comer, nos viene el genio del restaurante y nos dice:

El genio: Oye...¿las vespas de fuera son vuestras?

Nosotros: (en tono mosqueado) Sí hombre, sí, de quién van a ser si no.

El genio: Es que está aquí el forestal y dice que están mal aparcadas, que ahí no se puede, que las llevéis al parking.

Nosotros: Joder...¿pero tiene que ser ahora...? ¿tanto molestan?

El genio: Es que el forestal...

Pues tira, sal fuera, coge la moto, llévala al parking (todo esto entre nieve, claro) y vuelta para adentro.

Por fin pudimos comer, y muy bien, coger calor, reirnos un buen rato de nuestra locura y celebrar la reunión con nuestros camaradas tudelanos, una gente estupenda. A eso de las 16:30 decidimos que había que pirarse más que nada por la luz, y por el posible estado de la carretera. Lógicamente no ibamos a volver por el mismo sitio, eso era inviable, lo ibamos a hacer por Tarazona ya que la carretera estaba limpia; sí, de cojón. Estaba mejor, pero limpia, lo que se dice limpia, no. Empezamos a bajar, con precaución, con tiento, con...paff, al suelo que me voy. Menos mal que Esteban, Goyito, Goyo (a la vuelta se montó en coche para que Sergio condujera sin peso) y Manuel se bajaron de los coches para ayudarme a levantar la moto, que si no aún estoy ahí resbalándome. Por supuesto Sergio y yo eramos los rezagados, los demás ya habían cogido distancia y de mi bofetada ni se enteraron; eso sí, ni la vespa ni yo nos hicimos el menor rasguño. Reiniciamos la marcha hacia abajo por la nieve, para evitar el hielo, y con las vespas paradas hasta que llegamos a una zona más plana y con la carretera ligeramente despejada. De ahí hasta Tarazona bajamos mejor, afortunadamente, pero con mil ojos y frenando continuamente en cuanto veíamos cualquier rastro de agua en la carretera ya que todo nos parecía hielo; obsesión.

En Tarazona paramos a poner gasolina (el resto se pensó que nos habíamos ido por Vera y decidieron no esperar) y ya con la luz del día decayendo Sergio y yo cogimos carretera nacional pasando un frio de cojones y viendo como la noche se nos caía encima. A las 18:40 entrábamos a Zaragoza destrozados por el frio, y en mi caso, por la tensión de todo el día...pero bueno, podemos contarlo. Una aventura más de este alocado club.


Las vespas no son para la nieve. Podéis ver más fotos en:


Un abrazo al Tudela SC.

David

12 comentarios:

modgeneration dijo...

Eso sí que es afición, ¡que valor le echais! Tampoco os engañó el del restaurante, total era una plaquica de hielo de 12 Km. Un abrazo

pasapogas news dijo...

Me alegro que el percance al final no supusiera ninguna desgracia.
Una nueva batallita vespera tienes para contar!!!!
Saludos y Felices Fiestas!!!!!!
JP.

David dijo...

Ahora lo piensas y te ries, pero las pasamos canutas....

CayoFlavio dijo...

Joder que valientes...la verdad es que teneis un valor tremendo y mucho merito...
Un abrazo y felices fiestas
Cesar

Alberto/ The Boiler dijo...

Más cojones que una ganadería entera de corceles.

Chapeau!

David dijo...

Bueno, no es que le echáramos valor, simplemente no queríamos volver atrás así que seguíamos y seguíamos y así fuimos metiéndonos en la boca del lobo. ¿Habrá cadenas para scooters?

Javier dijo...

Lo mejor supongo que sería la comida y las risas a posteriori, pero no, las vespas no son para estos días aunque todavía queda gente que no da su brazo a torcer...¡Happy Holidays!

David dijo...

Nosotros usamos la scooter todo el año, y eso también influye a la hora de hacer estas cosas.Feliz Navidad.

Anónimo dijo...

Muy buenas las fotos,escuterismo o muerte.
Sergio

Hipsteritmos dijo...

Hace unos años, entrevistando a fernando de Los Bretones para el fanzine que editaba, me explicó -a raíz de una foto que traía para ilustrar el artículo- que él y una ex-novia suya se habían hecho Bcn-Galicia en scooter (si mal no recuerdo, una PX-200).

En la foto, salían Fernando y la muchaha en cuestión en un nevado puerto de montaña astur.

Daba frío sólo verlo.

Felices fiestas!

Hipsteritmos dijo...

Lo dicho, más gónadas que una ganadería de corceles.

Sara (ZGZ/BCN) dijo...

Yo con lo que mas he flipado es con un pequeño detalle

GOYO TIENE UNA PRIMAVERA?????

Goyo conduciendo?????

No me lo puedo creer!!!!