El sábado pudimos disfrutar de dos bandas zaragozanas en una
Casa del Loco abarrotada de fauna variopinta:
mods de ayer y hoy,
rockers, algún
skin,
poperos adolescentes, integrantes de otras bandas de la ciudad, familiares de los interfectos, reporteros de Aragón TV y demás seres humanos. No es mía la afirmación, pero oí decir de boca con autoridad en la materia que hacía mucho tiempo que no había tanta audiencia para ver a un grupo local; en esta ocasión dos grupos. Pero lo bueno es bueno, y la constancia tiene premio, así que no es de extrañar que
Controversy primero y
Faith Keepers (presentando su primer LP) después se encargaran de demostrarnos que el dinero pagado había sido una buena inversión. Y tanto.
La que me soporta y yo llegamos tarde por cuestiones deportivo-laborales pero aún así pudimos asistir a los últimos temas de ése grupo rugiente de Hammond incendiario llamado
Controversy. ¿No tenéis su EP…? Pues no sé a que estáis esperando. En ese preciso momento nos dimos cuenta de que nos habíamos olvidado la cámara así que lamento no poder aportar fotos de tan magno evento. Tras la actuación de los mayores, vinieron los pequeños (protagonistas de la velada y cabeza de cartel), y después de una presentación de los miembros de la banda en plan espectáculo de Las Vegas por su promotor Edu Sancho, los
Faith Keepers empezaron de manera arrolladora su actuación. Fue una hora y media aproximadamente en la que los guardianes de la fe ofrecieron al público
soul setentero,
funky, pequeñas dosis de
rock&roll y finalmente
bugalú pa-que-lo-bailes-tú, jalonado por sus clásicos intercambios de instrumentos: El batería toma la voz y los bongos, el cantante que se va a la batería…etcétera. En resumen, unos
showman. Lástima (error imperdonable por parte de quien corresponda) que el LP no estuviera a la venta en la sala porque desde luego público había y bastante, y unos cuantos vinilos hubiesen sido vendidos.
Lo bueno: Tienen calidad, energía juvenil a raudales y un valor digno de elogio por apostar por unos estilos musicales denostados por las radios, televisiones, revistas y muchedumbre en general de hoy en día.
Lo necesario: Metales por favor. Un grupo que abrace el
soul,
funk o derivados precisa de metales. Con ello
Faith Keepers serían la megaostia.
Lo malo (y es opinión compartida): Demasiados gritos estilo Brown o Pickett y demasiado inglés. Si apuestas por cantar siempre en inglés (apuesta errónea en mi humilde opinión) elimina de tu repertorio el dirigirte al público también en inglés. No hay que olvidar que enfrente tienes a 300 maños en una sala zaragozana, no a 300 negros y blancos de un club del
Soho o de
Harlem. Precisamente los últimos compases de la actuación se basaron en el
bugalú, pues como bien dijo Borja, “
somos latinos”. Pues eso.
No obstante que esta pequeña critica no oculte la realidad: estamos ante una banda que puede dar mucho que hablar. Que así sea.
David