

Ya hemos visto a Weller. Uno más en la larga nómina de artistas de nuestra cuerda, de nuestra escena, que hemos tenido el placer de ver para satisfacer nuestros egos modernistas, para poder decir éso de "yo le he visto...". El Anfiteatro 43 completó el aforo y los que no podíamos faltar no faltamos: tres generaciones de mods zaragozanos, sesenteros varios, rockeros, poperos...vamos, los que no escuchamos los 40. Eso sí, me quedó una especie de vacío, de sensación de que el concierto podía haber sido algo más y éso que Weller y su formación (estaba el guitarra de Ocean Colour Scene) no racanearon en el escenario; estuvieron dos horas tocando y el ex-lider de los Jam parecía estar a gusto, nada de actitudes divas en plan de "os voy a tocar algo, que me dáis pena", no, el tío se metió caña, y cigarros, y cubatas (o lo que fuera lo que bebía). Pero el caso es que, iluso de mí, pensaba escuchar más clásicos, oir los ecos de los Jam y los Style Council, pero no fué así. Y no fué así porque ayer tocó Paul Weller y por lo tanto desplegó los temas de sus discos (Studio 150, el actual 22 dreams...etc.) lo cuál es lógico y normal; y hay que asumirlo. La pega que encontré a su actuación de anoche es que tuvo una fase central demasiado lenta, es decir, el concierto empezó potente pero la parte intermedia fué demasiado tranquilita, de apalanque. No obstante ahí estuvieron los acordes de Eaton Rifles para despertar al personal y que el ambiente rezumara orgullo mod aunque el tema que cerró el concierto me desconcertó por completo: All you need is love de los Beatles ¿¿?? No sé, me dió la sensación de que la tocaron en plan de cachondeo...pero bueno, hemos visto a Weller.
Y finalizada la actuación (era ya la 1 de la madrugada) de los británicos nos fuimos a paso legionario a intentar ver algo a Bettye Lavette la cuál llevaba tocando desde las 00:30 en el Balcón de las Músicas. Tan sólo pudimos disfrutar de ella tres o cuatro canciones, pero fué suficiente, porque vimos a una señora de gran voz con ése glamour y elegancia que tan difícil es encontrar hoy en los escenarios. En resumen, una buena noche para disfrutar de la música y una oportunidad única para ver de una tacada a dos personalidades de nuestra banda sonora personal.
Por favor...que alguien traiga a Madness!!!
David